Skip to content

Memorias de la casa muerta, Fiodor Dostoyevski

21 de octubre de 2012

Hace algo más de una semana, seguí las indicaciones de un amigo (gracias Juanma) para descubrir la librería Bakakai. Allí, entre una maravillosa selección de textos que se contabilizan entre mis pendientes, tuve la suerte de encontrar uno de esos libros que, al no aparecer en las bibliotecas, uno empieza a pensar que no podrá leer. Realmente fui afortunado pues en la librería sólo había un ejemplar de segunda mano editado en el año 1975.

Memorias de la casa muerta, en algunas traducciones Memorias de la casa de los muertos, es el relato de las experiencias de Dostoyevski durante los cuatro años que pasó en una prisión siberiana a la que fue a parar inculpado de conspiración contra el Zar Nicolás I debido a su pertenencia a un grupo de intelectuales liberales, el Círculo Petrashevski. No obstante, el autor no aparece en el relato en ningún momento, sino que inventa un personaje ficticio, con un delito diferente al suyo y lo emplea como pretexto para mostrar las condiciones de vida de un penado en segundo grado, lo que, tal y como se recoge en la novela, le parece más importante que contar pormenorizadamente lo que allí le sucedió.

Dostoyevski aborda la cárcel desde una perspectiva, a mi corto entender, sabia: la considera como un sistema lo suficientemente opaco como para que su realidad verdadera e íntima sólo pueda ser descrita por los que en ella se hayan encarcelados. Y, en tanto que parte de que la realidad de la prisión sólo la conocen los que la han vivido, nos da su testimonio de lo que allí aconteció y nos cuenta, asimismo, las vidas e historias de muchos otros reos. Al hacerlo, emplea las formas que lo caracterizan, atendiendo no sólo al comportamiento de los presos sino preguntándose continuamente qué pensarán, qué sentirán. Para que os hagáis una idea de hasta que punto esto es así os cuento que esta acitud tan propia de Dostoyevski, supongo que más por otras novelas que por esta, harían que Nietzsche lo mencionara en El crepúsculo de los ídolos afirmando que era el único psicólogo verdadero.

Mi interés en lo carcelario viene ya de lejos. He estado en prisión en varias ocasiones, afortunadamente nunca como preso, y he procurado actividades que informan sobre la misma así como leer acerca de ella. Esto me ha llevado a extrapolar las situaciones narradas en esta casa de hombres que aunque vayan a trabajar y llegada la noche duerman no por ello dejan de parecer muertos a los ojos del autor, con lo poco que conozco de la prisión de mi entorno y en la actualidad. El salto entre una cárcel española actual y una prisión siberiana del S. XIX no es menudo, como a todos os cabe imaginar y, aún así, asombra encontrar narraciones tan parecidas en lo referente al efecto del encarcelamiento en la psicología del encarcelado. Pero no me demoro mucho más en esto para que podamos seguir hablando del libro. Sólo me gustaría recomendaros, si estáis interesados en aprender más sobre este tema, la lectura de dos obras: Vigilar y castigar de Michel Foucault sobre el origen histórico de la pena de encarcelamiento y el porqué de su empleo por parte del Estado y La cárcel y sus consecuencias. La intervención sobre la conducta desadaptada de Jesús Valverde Molina, acerca de las consecuencias vitales de la permanencia en prisión y, por encima de cualquier libro, os animo a entrar en la cárcel en calidad de voluntarios y escuchar a los presos para conocer una mínima parte de sus experiencias de primera mano.

Volviendo al contenido del libro y a las condiciones del preso ruso un asunto de debate que aparece repetidamente es el referente a las diferencias de clase en prisión. Los presos de la aristocracia son empleados en los trabajos más sencillos, lógica que el autor defiende argumentando que nunca han trabajado y serían incapaces de hacer labores más duras. Este privilegio hace que el resto de los presos nunca los consideren sus iguales, asumiendo una posición de superioridad moral debido a la mayor carga de trabajo que realizan. Sorprende comprobar que Dostoyevski no comprenda esta falta de aceptación que le lleva a sentir tristeza en varios momentos en los que es rechazado por reos con los que suele mantener un trato cordial.

El maltrato físico, los baquetazos, el encadenamiento, el hacinamiento, el frío siberiano, la corrupción de los mandos y la tuberculosis marcan la dinámica del presidio ruso y son descritos, todos ellos, pormenorizadamente, haciendo que la lectura sea dura por su contenido emocional. No quiero recrear aquí muchas de estas condiciones, os animo a leer el libro si queréis conocerlas con mayor profundidad. No obstante, sí os diré que a pesar de toda esta dureza, el autor siempre deja vislumbrar la esperanza de la liberación, de la fuga, de las actividades de los presos que rompen la monotonía y suponen un poco menos de cárcel aún sin haber salido del penal.

Me ha roto algunos esquemas el buen concepto en que el autor tiene a los médicos pues choca de lleno con la concepción foucaultiana de que son un elemento más de la maquinaria que priva de libertad. Dostoyevski los describe como los personajes más humanitarios con los que el preso tiene contacto tanto por su experiencia directa como por la de otros compañeros de condena, afirmando que realizan una gran labor con los presos, a pesar de señalarles también algunos defectos que veremos en la sección de citas.

Otra cosa que me ha sorprendido terriblemente es el tratamiento que se da a la mujer en la obra, pues ha sido una de las cosas más duras de la misma. Por el delito que elije el autor para el protagonista y por conversaciones entre presos se deja traslucir que la mujer no tiene para ellos prácticamente ningún valor. La crudeza en el trato a la esposa, el maltrato físico que se da por supuesto, han sido algunas de las cosas que más me han costado asimilar.

A pesar de toda la rudeza que puedan destilar estos párrafos, Memorias de la casa muerta merece sin duda ser leída pues tiene el honor de ser una de las primeras obras en las que el preso nos relata su propia condena y en analizar todo aquello que puede suponer el encarcelamiento.

 

Ficha técnica

Materia: Narrativa

Autor: Fiodor Dostoyevski

Título: Memorias de la casa muerta

Editorial: Ediciones Júcar

Encuadernación rústica pegada

Páginas: 368

Tomos: 1

Lectura de complejidad intermedia

 

He encontrado en esta lectura muchas citas sobre las que merece la pena pararse a reflexionar y que abarcan diferentes aspectos de la prisión, aún siendo algunas de ellas aplicables a muchas otras situaciones:

 

Sobre los trabajos forzados:

“A mí sucedíame a veces pensar que si me diera alguna vez por acabar con todo, por aniquilar a un hombre, por castigarlo con el más terrible castigo, un castigo que metiese miedo e hiciera temblar por anticipado al criminal más terne, no dendría que hacer otra cosa que darle a su trabajo el carácter de una inutilidad y carencia de sentido total y absoluta.”

 

Sobre la amistad entre los presos, coincidente con las tesis de Jesús Valverde Molina a pesar de lo lejano entre las circunstancias:

“Observé que pasaba que entre los presos casi en absoluto no se advertía amistad; no hablo de la general; ésta, sí, con creces; sino de otra particular que pudiera unir a dos presos.”

 

Sobre el encadenamiento y la única crítica a los médicos recogida en la novela:

“… ni a los médicos se les ocurrió, en todos esos cuantos años, ni una sola vez solicitar a la superioridad que le quitasen los hierros a algún preso enfermo de gravedad, especialmente a los tuberculosos.”

 

“¿Es que se le ponen al hombre grillos en los pies solamente para que no se fugue o para dificultarle la fuga? Nada de eso. Las cadenas… son sólo un deshonor, un bochorno y una tortura, tanto física como moral. Así, por lo menos, se supone. Jamás a nadie le han impedido las cadenas fugarse.”

 

Por último, sobre el comportamiento tiránico de algunos carceleros:

“La tiranía es una costumbre; posee la facultad de desarrollarse y degenerar, finalmente, en una enfermedad.”

Anuncios

From → Narrativa

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

10.15 Saturday night

Otro blog de lecturas, quizás no tan azarosas

Bakakai

librería centrifugadora de avisos - materiales para el pensamiento crítico

Videoteca de humanidades

Otro blog de lecturas, quizás no tan azarosas

Kaldo de Cultivo

Otro blog de lecturas, quizás no tan azarosas

sos sanidad pública

Contra los recortes y el proceso de privatización de la Sanidad Pública: Hay alternativas.

From Isi

Otro blog de lecturas, quizás no tan azarosas

AbScEsO CeReBrAL!!

El blog que el Señor Calavera nunca quiso tener... HaZLo tÚ MiSmX

bajo el ciruelo

Otro blog de lecturas, quizás no tan azarosas

la esquina de la rotonda

Otro blog de lecturas, quizás no tan azarosas

A %d blogueros les gusta esto: