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Humo humano, Nicholson Baker

4 de enero de 2013

Humo humano

Humo humano. Los orígenes de la segunda guerra mundial y el fin de la civilización es un libro de historia que sigue un formato original. Su autor ha ido recopilando fragmentos de noticias de periódicos, dicursos radiofónicos, memorándums, trozos de diarios personales, panfletos… y tras seleccionarlos cuidadosamente y ordenarlos cronológicamente los ha comentado o introducido para dar lugar a este libro cuyo contenido comienza en 1914 y, desde la Gran Guerra, analiza como Europa se precipita hacia una repetición que será narrada y examinada de este modo hasta el 31 de diciembre de 1941.

Su forma de presentación hace que resulte conveniente conocer la Segunda Guerra Mundial, al menos de forma somera, para facilitar la contextualización de lo narrado. No obstante, conforme avancemos en la lectura nos iremos percatando de cómo crece la relación entre lo expuesto y nos resulta más fácil asumir una perspectiva global en el análisis de cada suceso aislado. Soy consciente de que esta descripción habrá provocado un rechazo a todos aquellos de vosotros que seáis más proclives a una concepción total de la historia. No obstante, me gustaría animaros a leer el libro pues, si bien, por ejemplo, carece de un análisis de la situación económica de las potencias beligerantes, aporta una nueva mirada sobre una parte de la historia reciente tan estudiada como este conflicto y, además, su organización a base de hechos puntuales lleva a reflexionar también sobre la propia historia y como la realidad y el recuerdo de ésta se configura mediante la pugna de estímulos diversos dotados, cada uno de ellos de una fuerza y un peso también muy diferentes.

El libro me ha entusiasmado. Ha sido para mí una de esas lecturas que te hacen levantar la cabeza de lo escrito para resoplar. Es sobrecogedor, no obstante, en gran medida lo es por la crudeza de algunos de sus fragmentos, llegándose a hablar de forma explícita de accidentes o escenas de guerra. Pero esta dureza y la de los discursos más bélicos se intercala con acciones y alegatos pacifistas de personas que en medio de la barbarie son capaces de mostrar una gran generosidad, de sacrificar su vida, su libertad o su comodidad en pos de la paz o de la mejora de las condiciones de vida de aquellos que están padeciendo la guerra. Humo humano es, entre otras muchas cosas, un homenaje a la labor de estas personas que se pretende visibilizar para que no se pierda en las tinieblas de la historia.

Sin embargo, este es sólo uno de los aspectos del libro, que viene cargado de cosas que merece la pena comentar aquí y muchísimas de las que no podré hablar.

Me ha alarmado lo extendido que se encontraba el antisemitismo en la primera mitad del Siglo XX. Sus manifestaciones se propagan  mucho más allá de las fronteras de la Alemania nazi, dejándose ver en Polonia, Rumanía, el Reino Unido… y encontrándose aseveraciones antisemitas en la correspondencia personal de Churchill y Roosvelt, además de en discursos en los que la palabra judío se unía a autores como Marx, Trosky, Rosa Luxemburgo o Emma Goldman como forma de despreciarlos. Esta unión gratuita entre lo semita y lo bolchevique para constituir una mezcla de algo que se podía odiar, era tristemente frecuente y, en ocasiones, el terror de las potencias occidentales a un posible crecimiento del pensamiento de izquierdas tendría como resultado un apoyo al fascismo cuyo auge se vio favorecido por considerar los poderes económicos de la época que era una de las mejores herramientas para frenar a movimientos sociales cuya actividad podría poner en peligro su poder.

Otro de los aspectos que el libro analiza con detenimiento son las consecuencias para las libertades de una población de la participación en una guerra del gobierno que la rige. Nicholson Baker recoge un antiguo dicho inglés: “La verdad es la primera víctima mortal de una guerra” y se propone demostrar su veracidad. El libro recopila falsificaciones y muestra la diferencia entre los deseos que los gobernantes expresan en sus esferas privadas y los que dicen tener en los discursos. Asimismo se exponen casos en los que los servicios de inteligencia y diplomacia han previsto ataques para los que los gobiernos no dispusieron una defensa efectiva, como los bombardeos de Pearl Harbour o Coventry, pues fueron necesarios como excusas para la participación estadounidense en el conflicto. La figura de los detenus en el Reino Unido, las penas de cárcel para los objetores de conciencia, el riesgo al que estaban sometidas las canarias al fabricar bombas, son algunos de los aspectos en los que podréis profundizar con la lectura del libro.

Humo humano es, a parte de todo esto, una historia de los bombardeos, de los sentimientos que causan en los bombardeados y de la fe que tienen algunos dirigentes, especialmente Churchill, en que sean la herramienta que, combinada con el bloqueo, termine con la guerra. La estrategia militar inglesa durante esta parte de la guerra se basaba en la combinación de un bloqueo marítimo que provocara hambre en la población y el empleo continuo de bombardeos con tal de minar la moral alemana en un intento de que la población, hastiada de estos padecimientos, obligase al gobierno nazi a capitular o lo derrocase desde dentro. Por estos motivos, las noticias y testimonios sobre estos procesos ocupan gran parte de la obra. A pesar de tener alguna noción previa de la inexactitud con la que bombardeaban los ingleses, me ha espantado saber que según el memorándum de Lord Boom Trenchard, sólo el 1% de las bombas británicas acertaban en el objetivo para el que iban destinados. El libro recoge numerosos testimonios de aviadores que afirman que se arrojaban las bombas prácticamente a ciegas y, de hecho, en intentos de bombardear Alemania se alcanzaron por error ciudades de Dinamarca o Suiza.

Muchos otros sucesos que mueven a la indignación se recogen en la obra: la eugenesia de enfermos mentales en Alemania, los inicios del holocausto, la deportación y el embargo de bienes al que se vió sometida la población judía y el rechazo de los gobiernos extranjeros a acogerlos como refugiados, los bombardeos con cultivos contaminados de peste que Japón realizó sobre China, las graves consecuencias del bloqueo, los avances en la guerra bacteriológica y el proyecto Manhattan… y muchas otras que no puedo recoger por no alargarme aún más.

Tras esta entrada podéis pensar que os he desvelado demasiado del libro. Os pido disculpas si os he hecho sentir así pero estoy convencido de que hay mucho más que descubrir en Humo humano, que ha resultado un regalo magnífico capaz de volver muy enriquecedores mis descansos navideños.

Ficha técnica:

Materia: Historia

Autor: Nicholson Baker

Título: Humo humano. Los orígenes de la segunda guerra mundial y el fin de la civilización.

Editorial: Debate

Tapa dura con sobrecubierta

Páginas: 427

Lectura ligera

A pesar de que muchas sentencias de contenido belicista me han impresionado más, pues considero que se condenan a sí mismas, os dejo algunas frases pacifistas con el objetivo, sobre todo, de que no os resulten desagradables:

“Si sólo el 2% de los hombres que deberían hacer el servicio militar se negaran a cumplirlo, no habría en el mundo suficientes cárceles para ellos.” Albert Einstein, antes evidentemente de volverse proclive a la intervención de Estados Unidos en la contienda.

“La guerra es a la vez la esencia y la apoteosis, el principio y el triunfo del fascismo. Me considero un hombre corriente y me pregunto qué le sucederá a mi humanidad cuando me contraten, como dice Swift, para matar a sangre fría a tantos seres como sea posible de mi propia especie, seres que nunca me han ofendido. ” Milton Mayer.

“La idea esencial que subyace en el reclutamiento forzoso es la premisa principal de toda dictadura y todo totalitarismo. Es el supuesto de que el ciudadano individual no es más que un peón en manos de un poder estatal sin límite.” Declaración contra el servicio militar forzoso firmada el 8 de julio de 1940 por varios cientos de escritores y profesores, entre ellos: Rufus Jones, Dorothy Detzer, el reverendo Harry Fosdick y Milton Mayer y enviada al presidente Roosvelt.

“El servicio militar obligatorio no es libertad, sino servidumbre; su igualdad es la igualdad de los esclavos.” Norman Thomas.

“Ningún hombre puede ser transformado en una máquina permanentemente.  En cuanto se quita de su cabeza el peso muerto de la autoridad empieza a funcionar normalmente.” Mahatma Ghandi.

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From → Historia

2 comentarios
  1. Cucafera Tortosina permalink

    Muchas gracias por comentar este libro que desconocia. Desconocido pero al parecer, imprescindible. Gracias!!

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  1. Introducción a la Antropología General, Marvin Harris | Lecturas al azar

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